Botox.

Para el tratamiento de las llamadas “arrugas de expresión” usamos la tioxína botulínica, comúnmente conocida como botox.

En nuestro centro utilizamos la marca comercializada en España Vistabel, que nos ofrece mayor garantía y mejores resultados.

La técnica apenas es dolorosa y consiste en la inyección de pequeñas unidades de la toxina que provoca la relajación de la musculatura, con mejoría importante en el aspecto.

El efecto dura entre cuatro y seis meses.

Es una técnica sencilla y segura, lejos de los falsos mitos que existen con respecto a ella de que: cuando pasa el efecto el aspecto empeora, que produce dependencia, que paraliza y deja sin expresión… Al contrario, la toxina tiene efectos terapéuticos y es utilizada como tratamiento en otras ramas de la medicina.

El efecto de la toxina, además de mejorar las arrugas, hace que no forcemos la musculatura frontal durante su duración por lo cual, en ese tiempo podemos decir de algún modo que “el tiempo no pasa en nuestra piel”. A medida que lo vamos utilizando, notamos que cada vez estamos mejor, y aunque sus efectos no son permanentes, no volvemos a estar como antes de someternos al tratamiento. Hemos mejorado, reeducando la musculatura facial. El resultado es natural, abriendo la mirada y aportando aspecto relajado y rejuvenecido.

Es sin duda el tratamiento estrella de la medicina estética y la única contraindicación sería el padecimiento de enfermedades neuromusculares degenerativas.